Aunque solo somos amantes por contrato, ¡el arrogante presidente me ama locamente!
Asagi Rin llevaba una vida agotadora como esclava corporativa, trabajando sin descanso día tras día. Un día descubre, por casualidad, que su novio de cuatro años —a quien ella misma le había propuesto matrimonio hacía poco— le estaba siendo infiel. Destrozada y llena de rabia, Rin se emborracha hasta perder el control y falta al trabajo sin avisar.
En ese estado de autodestrucción, cuando su jefe directo —el presidente de la empresa, Kiriya Minato— va a su casa preocupado por ella, Rin termina seduciéndolo en un impulso y terminan pasando la noche juntos. Al día siguiente, con la resaca y la realidad golpeándola de lleno, Rin palidece de horror.
Decide renunciar de inmediato, cortar todo lazo con su exnovio y también con Minato, y desaparecer de sus vidas para siempre. Sin embargo… Minato, en lugar de aceptar su renuncia o enfadarse, le propone algo completamente inesperado:
«Convirtámonos en amantes por contrato». Rin acepta a regañadientes, pensando que será algo temporal y sin emociones de por medio. Pero desde ese momento, el comportamiento de Minato se sale por completo del guion:
la mima con exagerada dulzura, la protege con celos posesivos, la consiente en todo momento y la trata como si fuera lo más preciado del mundo. «Presidente… ¿esto no se está saliendo un poco del rango de un simple contrato?» Una comedia romántica dulce y caótica donde una empleada agotada termina siendo adorada sin medida por su arrogante y poderoso presidente, ¡aunque todo empezó como un simple acuerdo temporal!
En ese estado de autodestrucción, cuando su jefe directo —el presidente de la empresa, Kiriya Minato— va a su casa preocupado por ella, Rin termina seduciéndolo en un impulso y terminan pasando la noche juntos. Al día siguiente, con la resaca y la realidad golpeándola de lleno, Rin palidece de horror.
Decide renunciar de inmediato, cortar todo lazo con su exnovio y también con Minato, y desaparecer de sus vidas para siempre. Sin embargo… Minato, en lugar de aceptar su renuncia o enfadarse, le propone algo completamente inesperado:
«Convirtámonos en amantes por contrato». Rin acepta a regañadientes, pensando que será algo temporal y sin emociones de por medio. Pero desde ese momento, el comportamiento de Minato se sale por completo del guion:
la mima con exagerada dulzura, la protege con celos posesivos, la consiente en todo momento y la trata como si fuera lo más preciado del mundo. «Presidente… ¿esto no se está saliendo un poco del rango de un simple contrato?» Una comedia romántica dulce y caótica donde una empleada agotada termina siendo adorada sin medida por su arrogante y poderoso presidente, ¡aunque todo empezó como un simple acuerdo temporal!






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